| Casa de Oración Restauración y Avivamiento.
Tuesday September 7th 2010

El discípulo vínculo y ruptura

babyEl llamado de un discípulo comienza cuando Dios en su infinita misericordia, es decir, en el tiempo no conocido por nosotros pues fue antes de la fundación del mundo según lo manifiesta

Efesios 1:4 “según nos escogió en él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de él”,

produce ese vínculo espiritual que nos une a su ser y a su voluntad de ser hechos santos y sin mancha delante de El, para tener el privilegio desde ese instante de ser llamados hijos de Dios porque así lo pensó y lo diseñó.

Por lo tanto desde ahí se produce una relación padre e hijo, una relación que es fuerte y poderosa con los grandes afectos de ser amados por aquel que pensó en crearnos y de darnos en su inmenso amor maravillosas bendiciones y que además imaginó nuestro desarrollo como sus verdaderos hijos; para que produjéramos en su corazón gozo y alegría.

Y que ese vínculo que fue predestinado con el sello del Espíritu Santo para cumplir los designios soberanos de su voluntad buena, agradable y perfecta, se viera en un futuro reflejado como esa familia espiritual que se volverá a reunir en su trono celestial.

Pero era necesario que primero experimentáramos lo que significa en carne propia tener un verdadero vinculo con nuestro creador, por lo tanto permitió que al darnos vida través de nuestra madre tuviéramos que depender de ella para vivir del cordón umbilical; que es nuestro vinculo natural y ese primer vínculo generó en nosotros una verdadera relación afectiva y sentimental fuerte y poderosa que al transcurrir de los a ños se hace cada vez menos vulnerable

Esa relación se fortalece cada día a través del amor que nuestros padres infunden en nosotros, al permitir que nuestras vidas sean formadas y preparadas para ser sus representantes en donde quiera que nosotros estemos y que ellos se sientan orgullosos al escuchar las hazañas y victorias que en nuestras vidas alcanzamos.

Pero es en ese vivir que nosotros aprendemos como humanos a obtener otro vínculo que nos liga a esta tierra y es el material, el cual es diferente al que tenemos con nuestros padres, hermanos, y demás personas con las que nos relacionamos, pero que de igual forma nos mantiene sujetos a esta vida para depender de ellos en la manera que nosotros se lo permitamos, y que puede generar en algunos una dependencia absoluta; que finalmente puede llevarlos a la muerte espiritual de sus propias vidas por tal dependencia.

Teniendo en cuenta este grave flagelo que a muchos encadena, Dios nuevamente por medio de Jesús nos recuerda en

Lucas 14:33 “Así, pues, cualquiera de vosotros que no renuncia a todo lo que posee, no puede ser mi discípulo,”

que nosotros no debemos depender de las cosas materiales ni naturales porque no fuimos creados para quedarnos eternamente en esta tierra y estar ligados a las personas o a las cosas

2 Corintios 5:1 Porque sabemos que si nuestra morada terrestre, este tabernáculo, se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de manos, eterna, en los cielos.

es decir, que nuestro vínculo no es primeramente material o natural sino espiritual y eterno, porque eso fue lo que Dios pensó y diseñó antes de la fundación del mundo.

Por tal motivo es fundamental que en nosotros se lleve a cabo un proceso de vínculo espiritual, que nos conduzca a crear una ruptura, una desunión, un desapego, de lo que aprendimos como humanos y que es a convivir con el vínculo natural y material, para aprender a vivir el vínculo espiritual con el cual nosotros fuimos diseñados por Dios.

Es por eso que la radicalidad de Jesús para con el joven rico fue contundente porque después de escuchar sus argumentos de joven bueno para alcanzar la vida eterna, le exigió que dejara su relación dependiente que tenía con las riquezas de este mundo

Mateo 19:21 Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven y sígueme.

y fue allí cuando Jesús confirmó que aquella persona no había aprendido de nadie lo que era el vínculo espiritual y lo que realmente le permitiría tener la vida eterna y a ser un verdadero seguidor o discípulo de El.

Por eso su principal objetivo es que seamos sus discípulos para que lo imitemos en todo lo que nos enseña por medio de las sagradas escrituras, las cuales son la lámpara

Salmos 119:105 “Lámpara es a mis pies tu palabra, Y lumbrera a mi camino.

que Dios nos ha dado para que alumbremos nuestro diario vivir y tengamos el vínculo espiritual que nos lleve a seguirle hasta la eternidad y que nos identifiquemos con lo gran comisión

Mateo 28:19 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo;

que nos quiere delegar para extender su reino celestial.

Por tal motivo pido a Dios que este vínculo espiritual que nos permite disfrutar  la vida eterna como hijos suyos y verdaderos discípulos, sea el que se produzca en el corazón, la mente y todo su ser de los de los que en este momento están leyendo.

Amen.

Edgar Rodríguez Toro

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