| Casa de Oración Restauración y Avivamiento.
Tuesday September 7th 2010

CONCEPTO INTEGRAL DE ALABANZA

alabanza 3En ocasiones pensamos que el acto de alabar es solamente el momento con el que se da apertura a la reunión de culto y en el que se utilizan los instrumentos como apoyo al hecho de cantar. En algunas congregaciones la alabanza no es más que un acto de relleno mientras que van llegando los miembros de la iglesia para dar todo el énfasis al momento de la predicación de la Palabra de Dios (que por supuesto es el momento clave y más importante del culto). Algunas personas critican el hecho de que se alabe con instrumentos y/o con algunos en específico; otros juzgan el hecho de que en la alabanza se utilicen ciertos géneros musicales (por ejemplo: Pop, Rock, Salsa, Jazz, etc.) que usa también el mundo; otros no se sienten cómodos al alabar porque solamente se “debería” utilizar un sólo género de música para alabar al Señor (porque si no algunos sectores de la población no se sentiría atraído a venir a la iglesia, no pegaría, no sería llamativo o se irían los miembros de la misma); otros creen que las danzas o algunas expresiones corporales no son de Dios; otros consideran que sólo debería alabarse con un teclado, pandero o guitarra y el himnario; y otros definitivamente alaban difícilmente sólo al momento en que se dedica un tiempo para esto en la iglesia, pero el resto de semana o en sus casas no lo hacen por el hecho de pensar que no saben tocar un instrumento o no saben cantar.

Esto sucede porque tal y como en la mayoría de los casos, como con cualquier otra enseñanza del Señor, desconocemos la profundidad con la que la Biblia nos habla acerca del concepto de alabanza. Si echamos un vistazo al lenguaje original en el que fueron escritos tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo, encontramos todo lo que para el Señor implica este amplio y multidimensional concepto.

En el lenguaje original del Antiguo Testamento, el hebreo, encontramos tres términos que son los que se utilizan comúnmente para referirse a la alabanza, estos son:

haµlal: cuya raíz significa hacer ruido

yaµd_aÆ: que originalmente estaba relacionada con las acciones y gestos corporales que acompañan la alabanza, y

zaµmar: que está relacionada con la música o el canto

Ya en el Nuevo Testamento cuyo lenguaje original fue el griego, encontramos dos conceptos más que complementan a los tres anteriores y que a su vez encierran todo lo que implica el criterio de alabanza, como tal, a la Luz de la Palabra de Dios. Estos son:

eujaristein: que significa literalmente “dar gracias”, pero no como algo que se hace por puro formalismo, sino como quien tiene una actitud continua de intimidad con el Señor, y

eulogein: que significa literalmente, “bendecir”.

En conclusión vemos que alabar al Señor a la luz de la Biblia va mucho más allá que interponer música para hacerlo. Si bien el concepto de alabanza desde el punto de vista del término hebreo zamar tiene que ver con aquella:

Psa 150:4  Alabadle con pandero y danza;

Alabadle con cuerdas y flautas,

encontramos que no nos podemos excusar para no alabar al Señor porque no la tenemos.

Es decir que para “hacer ruido” (haµlal) para el Señor no necesitas saber cantar o tocar un instrumento:

Jdg 7:20  Y los tres escuadrones tocaron las trompetas,  y quebrando los cántaros tomaron en la mano izquierda las teas,  y en la derecha las trompetas con que tocaban,  y gritaron:  ¡Por la espada de Jehová y de Gedeón!

Mar 11:9  Y los que iban delante y los que venían detrás daban voces,  diciendo:  ¡Hosanna!  ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor!

También cabe aclara que la danza y las expresiones corporales de alabanza al Señor, sí son bíblicas (yaµd_aÆ):

Exo 15:20  Y María la profetisa,  hermana de Aarón,  tomó un pandero en su mano,  y todas las mujeres salieron en pos de ella con panderos y danzas.

Exo 15:21  Y María les respondía:

Cantad a Jehová,  porque en extremo se ha engrandecido;

Ha echado en el mar al caballo y al jinete

2Sa 6:14  Y David danzaba con toda su fuerza delante de Jehová;  y estaba David vestido con un efod de lino.

Pero también concluimos que la alabanza es agradecer íntimamente:

Joh 11:41  Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto.  Y Jesús,  alzando los ojos a lo alto,  dijo:  Padre,  gracias te doy por haberme oído.

Rom 1:8  Primeramente doy gracias a mi Dios mediante Jesucristo con respecto a todos vosotros,  de que vuestra fe se divulga por todo el mundo.

1Ti 1:12  Doy gracias al que me fortaleció,  a Cristo Jesús nuestro Señor,  porque me tuvo por fiel,  poniéndome en el ministerio,

Pero también bendecir:

2Co 1:3  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,  Padre de misericordias y Dios de toda consolación,

Eph 1:3  Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo,  que nos bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo,

Que el Señor nos ayude a alabarle tal y como Su Bendita Palabra lo enseña…Amén.

Alábale¡

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