Dios nos salvo con un propósito y es el de servirle a Él, de lo contrario sería en vano la venida del señor Jesucristo a la tierra como siervo,
“Porque el Hijo del hombre no vino para ser servido, sino para servir” Marcos 10:45.
A continuación algunas cualidades que identifican a un servidor:
“Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre y sírvele con corazón perfecto y con animo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos y entiende todo intento de los pensamientos” I Crónicas 28:9.
Quien sirve, reconoce a Dios en su vida, El ocupa el primer lugar en su vida, le sirve por convicción, por voluntad propia y reconoce que a Dios no se le puede engañar.
“Servid a Jehová con alegría; venid ante su presencia con regocijo” Salmos 100:2.
Debemos servir a Dios con gusto, con agrado ya que es un privilegio, no debemos sentirnos cargados, ni hacer las cosas mal, estamos sirviendo es a Dios.
“El que ande en el camino de la perfección, este me servirá” Salmos 101:2
Si queremos servir a Dios debemos buscar ser perfectos, buscando de Dios constantemente, escudriñando su palabra para saber qué es lo que quiere El de nosotros, cambiando actitudes, formas de pensar y actuar.
“Sirviendo al Señor con toda humildad” Hechos 20:19.
Debemos ser humildes y sencillos al servirle a Dios. Esta humildad y sencillez se ve reflejada en el trato con las personas, en la actitud y prontitud con que ejercemos nuestras funciones dentro del servicio.
“Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros” Gálatas 5:13.
Nuestro servicio lo debemos hacer con amor, dejando atrás el orgullo, las diferencias y luchas que no nos permiten servir como debemos, recordando siempre que Cristo murió por amor a nosotros, así debemos servir aun a aquellos que no conocen a Dios.
“Sirviendo de buena voluntad, como al Señor y no a los hombre” Efesios 6:7.
Debemos servir con la actitud correcta reconociendo que es a Dios a quien servimos así sea en la tarea más humilde y sencilla o en el más alto cargo dentro de la familia de Dios o en nuestra vida cotidiana.
Recuerda servir a Dios es un privilegio!!!!
Dios te bendiga.
Ángel Soler – Iglesia Cristiana Filadelfia CORA
Dios nos salvo con un propósito y es el de servirle a Él, de lo contrario sería en vano la venida del señor Jesucristo a la tierra como siervo,








