Si bien es amplio el número de teorías que analizan los recursos pedagógicos y morales con los cuales enseñar a los niños y niñas en cada una de las áreas del conocimiento y de los principios y valores, también se han hecho famosos los programas en que niñeras con experiencia intentan enseñar a los padres a educar a sus hijos/as, empleando para ello diferentes técnicas…
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¿Por qué enseñar a los niños y niñas acerca de Dios?
Los niños y niñas al igual que otros grupos poblacionales han sido discriminados a lo largo de la historia debido a que socialmente se les considera inferiores, por eso se cree que en algunas culturas como la romana, los niños y las niñas recibieron tratos crueles y fueron considerados únicamente como una propiedad para sus padres.
Sin embargo, hacia los siglos XVII y XVIII los y las niñas, comenzaron a recibir un trato diferente por parte de los adultos y se les comenzó a considerar importantes y por lo tanto sujetos de cuidado, pero solo hasta el año 1959 les fueron reconocidos sus derechos fundamentales, mediante la Convención de los Derechos del niño. Dicha declaración dio pie para fomentar importantes debates y reglamentaciones nacionales e internacionales en torno a su protección, pues se reconoció esta etapa vital como primordial en el desarrollo humano, dados los procesos de aprendizaje y socialización que en ella se derivan.
Pero, ¿qué dice la Biblia acerca de los niños y niñas?,
¿qué piensa Dios acerca de ellos?
1. Dios está interesado en los niños y niñas desde antes de su nacimiento, pues tiene un propósito especial con cada uno de ellos.
Todo este proceso histórico y social acerca de la importancia de los niños y niñas en el mundo contemporáneo, había sido abordado por Dios desde miles de años atrás Él observaba a niños como Samuel, como David o como Sansón, con quienes trazó propósitos específicos que requerían de cuidados por parte de los adultos que les encaminaran hacia tal fin:
“Pues he aquí que concebirás y darás a luz un hijo; y navaja no pasará sobre su cabeza, porque el niño será nazareo a Dios desde su nacimiento, y él comenzará a salvar a Israel de mano de los filisteos.” Jueces 13:5
Declaraciones como ésta dada a Sansón desde antes de su nacimiento, muestran el cuidado de Dios hacia los más pequeños, que luego se ratifica cuando Jesucristo afirma que le permitan a los niños acercarse a Él:
“Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es el Reino de Dios.”
Marcos 10:14
2. Dios demanda de los adultos -padres, madres, maestros/as y familiares- el cuidado de los niños y niñas, especialmente en el campo espiritual.
Dios está interesado en que cada niña y niño reciba un trato digno y una educación que les forme hacia el futuro, el cual requiere un trabajo integral especialmente por parte de sus padres y maestros/as, así como el trato que recibió el mismo niño Jesús, por parte de sus padres en el aspecto físico , intelectual, humano y espiritual:
“Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres”. Lucas 2:52
La importancia de la educación y guía espiritual para los niños y niñas se ratifica en la Biblia, porque Dios conoce los procesos de formación que se llevan a cabo durante esta etapa y cómo ésta etapa definirá muchas de las decisiones que los/as niños/as asumirán en la adultez y su propósito en el transcurso de su vida, por eso Dios demanda a los adultos:
“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él” Proverbios 22:6
Así mismo Pablo le dice a Timoteo:
“Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús” 2º Timoteo 3:14-15
Dios quiere que el niño y la niña sean instruidos en su Camino, el cual es Cristo, pues solo el conocimiento de Dios le permite al ser humano actuar con sabiduría y con propósitos claros en la vida y especialmente cuando estos conocimiento se aprenden en la niñez, la persona a pesar de las circunstancias sabrá que hay un Dios que le ofrece una vida abundante.









