En todas las esferas de la sociedad encontramos que la comunicación debe ser lo más precisa posible. Se planea cómo evitar malos entendidos que no generen re procesos o pérdidas a ningún nivel.
Se han efectuado estudios a cerca de la correcta manera, del manejo y la construcción de la comunicación, se habla de menos discursos y más diálogos.
Para generar una cultura de calidad empresarial se propone soportarla en la buena comunicación a los niveles empresariales.
Parece que la comunicación es un eje fundamental capaz estrechar o deteriorar las relaciones humanas, de lograr o impedir negociaciones. Por un mal entendido se pueden propiciar problemas mayúsculos en empresas, negocios, iglesias o familias. Saber preguntar, hablar, escribir, escuchar, se han vuelto bases importantes que son tenidas en cuenta con el fin de no maltratar herir, malinterpretar o lograr, convencer, conciliar, etc.
Aun las relaciones de pareja en algunos casos necesitan mejorar las comunicaciones entre sí. En algunos casos se hacen terapias o ejercicios que permitan una correcta comunicación, fluida, sincera, que evite las heridas, que haga sentir al otro amado e importante.
Dios es el experto en comunicaciones, no hay una persona tan clara y efectiva en su Palabra, no deja ningún detalle fuera, cuando necesita expresar amor, lo hace de una forma indescriptible. Cuando amonesta puede taladrar hasta los mismos huesos. Cuando habla a los hombres que es necesario conocer a Cristo y arrepentirse de sus pecados, es claro, transparente, inmutable.
Nunca miente, nunca cambia su esencia y su mensaje. Es certero, logra llamar la atención de cualquiera…no hay que quitar o añadir a lo que Él diga.
¿Optimizar la comunicación se logrará a través de tantos modelos o estudios? ¿Se requerirá de un nivel superior educativo, o dones, o habilidades para ser buenos comunicadores y lograr lo que se quiere? ¿Habrá un método para lograr la comunicación óptima a todo nivel?
Volvamos al mejor modelo: Dios. Si Él sabe ser claro y expresivo y conciso, debemos consultar Su Palabra. Saber cómo habla, cuándo, a quién, etc. El libro de Proverbios nos enseña cuándo hablar, cuándo callar, cómo se maneja una discusión, como hablarle a su pareja, qué reacción asumir en situaciones específicas, cómo pedir perdón, etc.
La biblia es un libro práctico de actualidad que cuando se aplica genera soluciones impresionantes a todas las problemáticas del ser humano. Cualquiera que la lea puede volverse un excelente comunicador y un excelente escucha.
Este es un reto práctico a todos aquellos que quieran mejorar todos los aspectos de su vida a través de la mejor comunicación: la que maneja Dios a través de Su Palabra.
A manera de recomendación toma una lectura diaria del libro de Proverbios, está pegado a los Salmos, más o menos por la mitad de la Biblia. Busca aplicarlo en todos los aspectos de tu vida. Los resultados son impresionantes en ti y en todo lo que te rodea
Andrés Dallos









