| Casa de Oración Restauración y Avivamiento.
Sunday September 5th 2010

Delante del trono.

“Tu tendrás una audiencia con un Rey: Grandes peticiones debes llevar contigo” Charles Spurgeón.
El capítulo 4 del libro de Apocalipsis nos describe una visión del cielo que el apóstol Juan tuvo mientras fue exiliado en la isla de Patmos.
La gloriosa revelación muestra detalles de lo que ocurre en el cielo mientras los seres celestiales rinden completa adoración al SEÑOR quién está sentado en el TRONO. Llama la atención que el pasaje menciona en repetidas ocasiones la palabra trono como se muestra a continuación:
v.2.” Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un TRONO establecido en el cielo, y en el TRONO, uno sentado”.
v.3.b “…y había alrededor del TRONO un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda”.
v.4. “Y alrededor del TRONO había veinticuatro TRONOS…”.
v.5. “Y del TRONO salían relámpagos y truenos y voces; y delante del TRONO ardían siete lámparas de fuego…”.
v.6 “Y delante del TRONO había como un mar de vidrio semejante al cristal, y junto al TRONO y alrededor del TRONO, cuatro seres vivientes llenos de ojos…”.
v.9 “Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el TRONO…”.
v.10 “los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el TRONO, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del TRONO…”.
Por tiempos inmemorables el trono ha sido símbolo de gobierno y poder absoluto, y consistía en un asiento grande y lujosamente decorado sobre el cuál se sentaba un Monarca a dirimir los asuntos de toda una nación.
Los griegos colocaban tronos adicionales al trono del rey, tronos vacíos en los palacios reales y en los templos de modo que los dioses pudieran estar presentes donde quisieran estar. De otra parte, los romanos tenían dos tronos uno para el emperador y otro para la diosa de Roma, cuya estatua fue asentada sobre un trono que posteriormente se convirtió en centro de adoración.
De la observación minuciosa de lo que ocurre en el cielo en la visión de Juan podemos concluir que en el ambiente celestial, que en el hogar de Dios todo gira alrededor de su TRONO. El centro de toda alabanza, de toda adoración, de todo poder, de toda honra, de toda gloria, ES ÉL Y SÓLO ÉL, porque en el cielo Su PRESENCIA lo ocupa todo, lo alumbra todo, lo llena todo.
Del mismo modo como ocurre en el cielo el ejercicio de nuestra fé a través de la oración gira alrededor del TRONO, un trono de gracia, de favores y misericordias, un trono donde intercede Jesús nuestro sumo sacerdote delante del Padre Hebreos 4:16 “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”.
El TRONO de la gracia es la más cordial y amorosa invitación de Dios para que nos acerquemos a ÉL en oración a tener un encuentro sincero con la inefable gracia que convierte el alma, que provee para las necesidades, que fortalece nuestra debilidad y de la cuál todos tenemos libre acceso mediante Jesucristo.
No es tiempo de correr de aquí para allá buscando ayuda y respuestas a nuestras peticiones en personas, en trabajos, en profesiones o en riquezas, no es tiempo de que nuestras oraciones giren en torno a emociones ni a lo que nuestros ojos naturales pueden ver. Es tiempo de acercarnos al inconmovible y eterno TRONO de la gracia para estar delante del más excelso de los Reyes y así alcanzar Su misericordia.
Departamento de Intercesión

oracion1“Tu tendrás una audiencia con un Rey: Grandes peticiones debes llevar contigo”  Charles Spurgeón.

El capítulo 4 del libro de Apocalipsis nos describe una visión del cielo que el apóstol Juan tuvo mientras fue exiliado en la isla de Patmos.

La gloriosa revelación muestra detalles de lo que ocurre en el cielo mientras los seres celestiales rinden completa adoración al SEÑOR quién está sentado en el TRONO. Llama la atención que el pasaje menciona en repetidas ocasiones la palabra trono como se muestra a continuación:

v.2.” Y al instante yo estaba en el Espíritu; y he aquí, un TRONO establecido en el cielo, y en el TRONO, uno sentado”.

v.3.b “…y había alrededor del TRONO un arco iris, semejante en aspecto a la esmeralda”.

v.4. “Y alrededor del TRONO había veinticuatro TRONOS…”.

v.5. “Y del TRONO salían relámpagos y truenos y voces; y delante del TRONO ardían siete lámparas de fuego…”.

v.6 “Y delante del TRONO había como un mar de vidrio semejante al cristal, y junto al TRONO y alrededor del TRONO, cuatro seres vivientes llenos de ojos…”.

v.9 “Y siempre que aquellos seres vivientes dan gloria y honra y acción de gracias al que está sentado en el TRONO…”.

v.10 “los veinticuatro ancianos se postran delante del que está sentado en el TRONO, y adoran al que vive por los siglos de los siglos, y echan sus coronas delante del TRONO…”.

Por tiempos inmemorables el trono ha sido símbolo de gobierno y poder absoluto, y consistía en un asiento grande y lujosamente decorado sobre el cuál se sentaba un Monarca a dirimir los asuntos de toda una nación.

Los griegos colocaban tronos adicionales al trono del rey, tronos vacíos en los palacios reales y en los templos de modo que los dioses pudieran estar presentes donde quisieran estar. De otra parte, los romanos tenían dos tronos uno para el emperador y otro para la diosa de Roma, cuya estatua fue asentada sobre un trono que posteriormente se convirtió en centro de adoración.

De la observación minuciosa de lo que ocurre en el cielo en la visión de Juan podemos concluir que en el ambiente celestial, que en el hogar de Dios todo gira alrededor de su TRONO. El centro de toda alabanza, de toda adoración, de todo poder, de toda honra, de toda gloria, ES ÉL Y SÓLO ÉL, porque en el cielo Su PRESENCIA lo ocupa todo, lo alumbra todo, lo llena todo.

Del mismo modo como ocurre en el cielo el ejercicio de nuestra fé a través de la oración gira alrededor del TRONO, un trono de gracia, de favores y misericordias, un trono donde intercede Jesús nuestro sumo sacerdote delante del Padre Hebreos 4:16 “Acerquémonos, pues, confiadamente al trono de la gracia, para alcanzar misericordia y hallar gracia para el oportuno socorro”.

El TRONO de la gracia es la más cordial y amorosa invitación de Dios para que nos acerquemos a ÉL en oración a tener un encuentro sincero con la inefable gracia que convierte el alma, que provee para las necesidades, que fortalece nuestra debilidad y de la cuál todos tenemos libre acceso mediante Jesucristo.

No es tiempo de correr de aquí para allá buscando ayuda y respuestas a nuestras peticiones en personas, en trabajos, en profesiones o en riquezas, no es tiempo de que nuestras oraciones giren en torno a emociones ni a lo que nuestros ojos naturales pueden ver. Es tiempo de acercarnos al inconmovible y eterno TRONO de la gracia para estar delante del más excelso de los Reyes y así alcanzar Su misericordia.

Departamento de Intercesión

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One Response to “Delante del trono.”

  1. Graciela dice:

    Hermanos soy católica, pero tengo una amiga muy querida y ella pertenece a Dios, y a esa Iglesia, me gustaría saber mas sobre ustedes para poder comprenderla. Sé que Dios nos ama a todos y sale a nuestro encuentro de muchas maneras…ella lo ha encontrado ahí, en el centro familiar cristiano de Filadelfia…yo estoy feliz porque sé que ella está bien y ahora conoce bien a Jesús. Así ha querido El manifestarse. Gracias por responder a esta pregunta: ¿Hay algún libro donde yo pueda documentarme respecto a su Iglesia? Gracias y que Dios los bendiga.

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